“Primera Persona”, de Margarita García Robayo

Primera Persona

Para ella el mar es esa presencia que consigue perturbar y conmover en proporciones similares. Es ese territorio que la empuja a preguntarse por el sentido de las cosas. Es un horizonte lleno de promesas. Con estas reflexiones comienza “Primera persona”, la colección de relatos intimistas de Margarita García Robayo (Colombia, 1980), publicada en España de la mano de Tránsito editorial.

“Primera persona” reúne nueve textos autobiográficos escritos en diferentes momentos de la vida de la autora y que se refieren a sus experiencias personales. Margarita Garcia Robayo reflexiona sobre temas como la infancia, la maternidad, la relación con su padre, el feminismo y su rol en la sociedad como escritora. Como sugiere el título, cada relato está contado en primera persona. La de la escritora colombiana es una voz audaz y directa, sin reparos ni pudor, una voz que ahonda en su interior y nos devuelve unos relatos tremendamente sinceros.

Margarita Garcia Robayo
Margarita García Robayo

Lo que desprende de su estilo es que no hay límites ni barreras en la escritura, ni siquiera cuando es en primera persona. Garcia Robayo nos entrega sus vivencias y sus pensamientos tal y como ocurrieron, tal y como son, y lo hace siendo consciente de que todo eso podrá provocar consensos y rechazos, que habrá quién la juzgará por ello. Pero este es el riesgo de la autobiografía y es precisamente lo que aporta un gran valor a esta obra.

Entre estas páginas nos vamos a encontrar con el dolor, el miedo, la locura, la tristeza, el odio y las heridas de una mujer, una madre, una amiga, una esposa, una hija, una niña. Todas estas mujeres son Margarita García Robayo y podrían ser cualquier otra.

«¿Cuántos pensamientos caben en un acto? ¿Cuántas mujeres caben en un cuerpo? ¿Cuántas en una vida? ¿Estoy dispuesta a abrazarlas a todas?».

En el capítulo “Mi debilidad: apuntes desordenados sobre la condición femenina”, la escritora colombiana reflexiona sobre el tema del feminismo y el rol de las escritoras en la sociedad. Sobre esto afirma: «La cuota femenina en la literatura no nos hará mejores escritoras; la verdad, no creo que nada que se imponga nos haga mejores escritoras: somos las escritoras que podemos ser, con la mochila de recursos (y karmas) que cada quien lleva a cuestas. Y encontraremos caminos, lectores, vías de expresión para nuestras palabras gracias a nuestras palabras, no a nuestro sexo».

“Primera persona” es un maravilloso mapa emocional, una radiografía de la intimidad de una mujer que no nos ofrece respuestas ni certezas, pero sí muchas preguntas.

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