Entrevista a Juan Ignacio Barbieri, ilustrador

Entrevistamos a Juan Ignacio Barbieri, diseñador gráfico argentino con una pasión por las ilustraciones. Le encanta crear pequeños universos, donde las “casitas” tienen un papel protagonista.

¿Cómo nacen las casitas de Juan Ignacio? ¿De dónde viene la inspiración?

Las casitas nacieron sin pensarlo. Venía de una época de dibujar formas abstractas basadas en líneas y jugando surgió la primera casita y de ahí no paré.

Viendo tus casitas lo primero que me ha saltado a la mente ha sido un libro de Italo Calvino: “Las ciudades invisibles”. ¿Ha tenido alguna influencia en tu trabajo?

Me encantan «Las ciudades invisibles» de Italo Calvino, pero en realidad descubrí el libro después de empezar a dibujar casitas, pero sí es una fuente de inspiración continua imaginar ciudades imposibles.

Tus casitas tienen mucho del mundo del circo y también de los artilugios mecánicos de relojería. ¿Te has inspirado en ellos?

Casitas con circo

Sí, el imaginario del circo me gusta mucho y lo uso como una gran fuente de inspiración, ojo: ¡los circos sin animales!. El hombre bala, los equilibristas, la vuelta al mundo y las tiendas o carpas del circo están súper presentes en todos mis dibujos. Y cada tanto tiempo siempre descubro alguna nueva atracción del circo que puede llevar al lenguaje de las casitas. Y lo mecánico también; me fascina las máquinas, sobre todo las antiguas que están llenas de detalles como perillas, engranajes, cables y tubitos…

Tus casitas son lugares imaginarios, pero te inspiras también en ciudades reales. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre la una y la otra? ¿Cuáles son los elementos reales de cada ciudad que plasmas y trasladas a tus casitas?

La inspiración viene siempre de alguna ciudad o de un detalle de alguna ciudad. Por ejemplo, en uno de los viaje que hice a Buenos Aires crucé por debajo de un puente para trenes de color verde sostenido por dos columnas amarillas con rayas negras… Estuve meses con la imagen en la cabeza hasta que un día me puse a dibujar una mega ciudad donde el protagonista era un puente con esas características. Creo que el equilibrio viene de esas cosas de cada ciudad que me impactan y que soy capaz de llevar al lenguaje de las casitas. Por ejemplo, las casitas Turkas que se basan en las mezquitas y las decoraciones con azulejos en tonos verdes y azules. O las catalanas con trancadís, farolas y herrería.

“Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos.” Lo decía Italo Calvino en “Las ciudades invisibles”. ¿Qué es para ti la ciudad? ¿Qué importancia tiene viajar par tu desarrollo como artista?

Casitas clásicas

Para mí una ciudad es un complejo nudo de relaciones entre cosas y personas que coexisten bajo un equilibrio súper precario, pero muy necesario. Ese equilibrio es el que creo prevalece en las casitas. Y sí, viajar es importante. Me encanta viajar e ir descubriendo formas nuevas, edificios, maquinas o paleta de colores. Siempre que viajo, por lo general, vuelvo con alguna idea nueva, pero también me surgen ideas cuando salgo a pasear por la ciudad donde esté viviendo.

¿Tienes algún nuevo proyecto que nos puedes adelantar?

Estoy trabajando en la primera exhibición de casitas en Barcelona. Será el 17 de enero en el barrio de Gracia, en la sala de exposiciones de la tienda 8PM store.

Pregunta CultboX: ¿qué te gustaría encontrar en una caja sorpresa cultural?

Entradas para algún concierto u obra de teatro más alternativa.

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